ANTE LA ESTAFA INMOBILIARIA EMPODERAMIENTO POPULAR
Abordar
las enormes consecuencias de la crisis hipotecaria con meras medidas
técnicas es completamente insuficiente. Fue parte de un proyecto
político promovido por los poderes económicos y bendecido por los
partidos gobernantes que no dudaron en allanar el camino a la
especulación creando un marco legislativo a medida de las grandes
constructoras y la banca para inflar la burbuja que estalló en 2008.
Intentar
revertir la crísis habitacional utilizando únicamente las mismas
herramientas y mecanismos que la crearon y mantuvieron es
sencillamente imposible.
Por
encima del poder político está el económico y solamente la
organización por abajo de la mayoría social que la sufre puede
romper con las limitaciones de ese marco institucional.
Fueron
las luchas de colectivos como las plataformas de afectados por la
hipoteca quienes iniciaron un movimiento auto-organizado de denuncia
pública que llegó a millones de personas y que concienció a la
mayoría de la sociedad de la verdadera naturaleza de lo que hoy
tod@s conocemos como estafa hipotecaria.
En
Torrelavega la Plataforma de Afectados por la Hipoteca ha sido y es
la herramienta efectiva que tienen las víctimas más golpeadas por
esta crisis (quienes no pueden pagar la letra de la hipoteca) para
encontrar una solución a un problema que ninguna institución ha
sabido solventar, consiguiendo de manera colectiva y autosuficiente
la paralización de decenas de desahucios y obteniendo daciones en
pago y condonaciones de deuda en casos en los que no existía margen
para refinanciación alguna.
Torrelavega
Puede lleva en su programa la creación de una oficina de Defensa de
las personas víctimas de la estafa hipotecaria en la que se revisen
las clausulas abusivas y otras prácticas ahora declaradas ilegales
por la legislación europea.
Un
servicio como el de Mediación Familiar e Hipotecaria ha de tener en
nuestra opinión una orientación política clara y su objetivo ha de
ser dotar de herramientas jurídicas con las que
enfrentarse a los bancos. Siendo un complemento que en ningún caso
puede aspirar a reemplazar la auto-organización y la protesta
popular, única forma de acabar con todo el entramado que ha llevado
a miles de familias a quedarse sin vivienda y con una deuda
impagable.
